Eataly
Las sensaciones se agolpan cuando uno visita Eataly, el impresionante megacomplejo turinés dedicado a la gastronomía. En principio la idea es fantástica, reunir toda la variedad gastronómica italiana en un solo recinto, en la vieja fábrica de Carpano, justo enfrente del Lingotto, la antigua fábrica de Fiat donde se celebra el imprescindible Salone del Gusto. Aquí, el empresario Oscar Farinetti ha creado un auténtico templo de la gastronomía, con productos artesanos comprados directamente a los productores, con espacios temáticos cada uno con su correspondiente bar en el que se elaboran estos productos de forma sencilla pero eficiente para poder degustarlos. Todo ello impregnado de la aureola de autenticidad progresista que le confiere la asociación con Slow Food.
Por si esto fuera poco, cuentan además con un programa educacional, cenas con grandes chefs, encuentros con productores, degustaciones…
El pero es que, una vez dentro y tras superar el deslumbramiento inicial, las sensaciones son contradictorias. ¿Cómo se puede predicar por la biodiversidad, el apoyo a los pequeños productores artesanos y a la vez tener una superestructura más próxima a un parque temático o un Ikea que a un auténtico mercadillo artesano? ¿Hasta qué punto es todo un mega negocio - los precios no son nada asequibles- más próximo a los Harrod’s Food Halls que a un selecto mercado de barrio? De hecho, muchos productores se sienten incapaces de poder suministra en las condiciones que piden sus propietarios, máxime cuando ahora planean abrir sucursales en Milán, Nueva York, Tokio…
Con una bodega impresionante, uno de los mejores restaurantes de cocina de terruño de Turín, y selección impecable de productos de toda Italia, lo único que podemos recomendaros es que vayáis y toméis vuestras propias conclusiones.
Nopisto
14 comentarios
Igual es que nos pasamos buscando el bueno, bonito y barato ;-)
Alvaro, puede que tengas razón, son solo unas reflexiones en voz alta nada más ver un gigantesco Club del Gourmet.
Si vamos a una feria o mercado rural donde todo está improvisado y da la sensación de rústico, pagamos el queso a 35 euros el kilo y nos quedamos de lo más contento.
Si, por el contrario, alguien se gasta una pasta en montar un tinglado como es debido y nos vende ese mismo queso a 50 euros, decimos que parece industrial, que no tiene encanto, etc.
Al final, ¿creeis que el artesano que vende el queso al pie de la cueva no lo hace por el mero negocio? ¿Cuando ese artesano se va un domingo de cada mes a uno de los pueblos circundantes con su caseta a cuesta, no es mero negocio? Al final, siempre es mero negocio. Todos lo hacen para vivir, aunque sea a diferente escala.
Y encima ahora se plantea exportar el concepto, una idéa estupenda y ojalá pongan uno en España, pero eso mismo es incompatible con las producciones pequeñas y artesanas que comentamos y que dán el marchamo de autenticidad a sitios como este.
Una pregunta: los productos que se venden en Eataly, ¿llevan la marca de Eataly? ¿la marca del artesano?
pisto
Despuès de màs de un agno de actividad he debido admitir que tiene muchìsimo èxito, que muchas cosas solo las puedes encontrar allì y que la calidad de l fresco es insuperable en Turìn. Ademàs es un generador de degustaciones, cenas a tena, cursos etc... un modelo ùnico en el mundo.
Sobre Turìn, la puedo comparar con Zaragoza. No es comparable turìsticamente con las Venecia, Roma, Florencia... pero para vivir està bastante bien; grande pero no enorme, còmoda, central en Europa y una onehourtown (a una hora del mar, de la costa azul, de los Alpes, los lagos, de Milàn... y de la zona de las langas, que habràs descubierto de una belleza comparable a la Toscana y que con un nivel enogastronòmico increible).
Saludos.



31.08.08 16:57:37, 