Archivos para: Mayo 2008, 11

Le Comptoir des Tontons (Beaune)

por pisto Email

Comptoir des Tontons

Siguiendo los pasos de nuestro buen amigo Sobrevino por Beaune, para algunos capital de los vinos blancos del mundo, y coincidiendo nuestra visita con el día de descanso de Caves Madeleine, reservamos una mesa en este Le Comptoir de Tontons donde Pépita oficia en la cocina mientras Richard hace lo propio en la sala.

No son pocos los restaurantes en Beaune que valen más la pena por sus cartas de vino que por la comida, pero de las cuatro o cinco experiencias que hemos tenido en pasados viajes por la zona, este Les Tontons destaca por ambas cosas. Nos gusta, y ya lo hemos contado en otras ocasiones, la fórmula del precio fijo, que aquí va del mínimo entrada y plato o plato y postre al máximo de entrada, plato, quesos y postre. Adivinen. Correcto.

Un buen jambon persillé, plato típico de la borgoña, se presentó realmente muy fresco y acompañó bien a una copita del Aligoté 2006 de Roulot (bastante flojo y diluido, incluso para ser Aligoté), seguido de un deliciosamente sutil y aromático jarrete de ternera bio con una salsa de las de mojar pan a dos pistolas (que diría Abraham), y que iba de maravilla con un Chambolle-Musigny Premier Cru "Les Sentiers" 2001 -todo finura- que acompañó de maravilla al platito de quesos de granja que le sucedió.

Nótense las referencias a la ternera bio, a los quesos de granja... y es que en este pequeño bistrot practican una filosofía bastante exigente de aprovisionamiento local. Todos los productos proceden de las granjas de los alrededores, obligando a Pépita a cambiar los menus en función de lo que haya disponible en el mercado cada día. La chifladura no es exclusiva de Pépita, pues Richard aboga por los vinos bio, sin azufre, por lo que es un buen lugar para encontrarse esas botellas por las que los freakies vinícolas de todo el mundo suspiran.

Podremos estar de acuerdo o no, pero al menos da gusto ver que hay quien lo tiene claro. En definitiva, el ambiente es bueno, la comida es sabrosa y deliciosamente sólida y la carta de vinos es un regalo para los amantes del borgoña. Un sitio para volver.

pisto