Los Diamantes, Granada.
El hecho de que la mayoría de los bares en Granada compitan por poner la tapa más grande que nadie (y también la más vulgar) hace que el tapeo en esta ciudad sea una cosa bastante irregular. Además de ser un pesado lastre para los pocos establecimientos que quieren anteponer la calidad a la cantidad. Pero afortunadamente siempre hay excepciones.
Entre la infinidad de bares de vinos y tapas que pueblan la calle Navas, el que peor aspecto presenta desde fuera es sin duda el más concurrido. Y aunque íbamos avisados, no dejó de sorprendernos ver hasta cuatro filas de clientes apelotonados y luchando por conseguir un puesto en la larga barra de Los Diamantes.
Pero no por esto nos amedrentamos y tras un par de intentonas conseguimos hacernos fuertes y pedir un par de manzanillas que aparecieron al instante, acompañadas de unos ricos champiñones al ajillo.
El espectáculo que a continuación sucedió fué un impresionante festival de tapeo del bueno. Empezando por la primorosa fritura de pescados variados, boquerones, gambas, cazón... a la que le sucedieron unos deliciosos chipirones, sabrosas chirlas y yodadas navajas, crujientes berenjenas fritas, mejorables albóndigas (hasta el mejor escribano hace un borrón) y para acabar unas contundentes, pero no no por ello menos deliciosas, mollejas. Realmente daban ganas de empezar por arriba y pedir uno tras otro todos los platos de la carta. Y todo ello a unos precios de risa, porque encima la mitad de las raciones van por cuenta de la casa.
Además ver a Pepe Ortega, maestro y señor de la barra, es todo un espectáculo. Observar la gracia, soltura y desparpajo con que se desenvuelve y la asombrosa memoria de la que hace gala, lo convierten en una experiencia totalmente recomendable, si no obligatoria, para todo visitante a la ciudad de la Alhambra.
Eso si, sean madrugadores.
Los Diamantes
C/ Navas 26
Granada
Nopisto
4 comentarios
Un saludo,
SobreVino

05.02.07 10:14:55, 