¡Camarero! ¡Hay una chapa en mi vino!
por pisto
Menuda sorpresa cuando le quito la cápsula a la botella de vino de la comida de hoy y me encuentro... ¡Una chapa! No pué'ser. Pero si me ha costado 15 euros la botella en cuestión. Y van y le ponen una chapa. Al parecer, las chapas y los screw-caps (tipo botella de Jerez) están triunfando en el mercado alemán para los vinos que no están destinados a mejorar con el envejecimiento en botella.
¿Será una cuestión de llegar al público más joven? ¿Comodidad? ¿Evitar contaminaciones por corchos afectados por el Tri-Cloro-Anisol (responsable del característico defecto conocido como "Corchado")? No lo sabemos, pero hay algo de lo que sí estoy seguro: el Quarzit 2004, un Riesling Trocken (seco) de Peter Jacob Kühn está delicioso, con muchísima fruta entre la que predominan los cítricos (lima, limón), los aromas herbáceos de calidad (hierba recién cortada) e incluso algún aroma de la gama de los anisados. El vino perfecto para tomar en una terraza mientras dejas que el sol de la primavera ilumine tu estado de ánimo. Lo importa para España Vins Alemanys.
pisto
2 comentarios
La verdad es que sorprende, pero dudo de sus efectos prácticos frente al cómodo Stelvin.
Saludos.



23.04.06 08:00:06, 