Mercado Central de Valencia
Quizá fuí un poco injusto el otro día al calificar el Mercado Central de Valencia como un timo. Es cierto que es muy turístico, que los comerciantes tienen mucho morro y se aprovechan de la situación... Pero también es cierto que es impresionate, de una gran belleza y con un producto de primera y no siempre carísimo.
Primo hermano de La Boquería barcelonesa, el Mercado Central es un edificio modernista construido al estilo de Eiffel por los arquitectos Alejandro Soller y Francisco Guardiola combinando el metal, las cúpulas y el vidrio del modernismo con las barrocas veletas.
Nada más entrar impresiona su tamaño, 8000 metros cuadrados de colorido que va cambiando con las estaciones, de repente los puestos están rojos de tomates, naranjas de mandarinas o amarillos de limones. Son los puestos de frutas y verduras los que más impresionan y marcan el espíritu del mercado.
Si las fruterías ocupan la parte central, las carnicerías se sitúan rodeándolas con sus típicas chacinas como las secallonas, longanizas y butifarras que cuelgan como medallas de los ilustrados puestos que esconden conejos, pollos y corderos que nos miran como suplicando: Llevame a casa, al pasar.
Aqui los puestos están ordenados, bien presentados y con bastante infraestructura constituyendo muchos de ellos pequeñas tiendas de ultramarinos, delicatessen como las impresionantes tiendas de consevas desecadas o en salazón muy típicas de esta zona. Los bacalaos, mojamas, huevas, arenques y sardinas pueblan los mostradores impregnando todo de su inconfundible aroma.
Y como siempre elitistamente apartadas del resto se encuentran las pescaderías rebosantes de enormes gambas rojas, rayadas sepias, rojísimos atunes de marmoreas ventrescas y escurridizas anguilas que son dacapitadas vivas para ilustrar los suculentos alipebres ante la escandalizada mirada de los turistas.
Además de la humilde morralla, ese baratísimo revuelto de pescaditos cabezones y sin carnes que sirve para ilustrar los mejores caldos y fumets y que no encontramos jamás en los mercados del interior.
Este si que es el mayor espectáculo del mundo.
Nopisto
2 comentarios
Muchas gracias, no sé si somos dignos de tal honor...
Por cierto, que somos unos malquedas que ni nos hemos enterados del Blogday este ni nada.




31.08.05 09:00:58, 