El Cabañal
De todos los mercados que visito habitualmente, le soy infiel a mi pescadero, lo reconozco, el Mercado de El Cabañal de Valencia es en el que más a gusto me siento. No es tán bonito arquitectonicamente ni tan glamuroso como el Mercado Central pero tampoco te sientes timado como en este último.
El Cabañal es el antiguo barrio de pescadores de Valencia, bastante degradado y necesitado de reformas, que no de derribos como pretende el ayuntamiento valenciano aun conserva restos de arquitectura popular valenciana, incluyendo algún palacete y un halo de autenticidad y orgullo de lo que fué en tiempos no muy lejanos.
Pero volvamos a lo nuestro que es la comida. Nada más entrar en el mercado se respira un ambiente de barrio de verdad, señoras con enormes carros de la compra que te atropellan sin ningún miramiento con tal de coger sitio en la cola de la pollería, gitanas con más resabios que un Miura y pescaderas y verduleras que te asaltan al pasar ofreciéndote un género inigualable por calidad y precio. Pero no es oro todo lo que reluce, hay que tener picardía, saber pedir y no dejarse engatusar por los cantos de tan orondas sirenas.
En el mercado de El Cabanyal el género no está minuciosamente dispuesto como en una butique sino amontonado sobre los mostradores que presentan frutas y verduras de las huertas propias y vecinas.
Siguiendo la planificación que nos dejaron los arabes el pescado tiene su ubicación especial apartado del resto de los alimentos para evitar contaminaciones. En las pescaderías llama la atención que todas las dependientas sean mujeres, probablemente esposas de los pescadores que traen el mismo género que luego venden sus mujeres.
¡Y que género oiga!, puede que el pescado grande Mediterraneo no sea tan sabroso y de carnes tan prietas como el del Cantábrico, pero los salmonetes, gambas rojas, sepias, rayas... os aseguro que salen ganando en la comparación con sus primos del Norte. No así los rapes, merluzas y centollos.
En el apartado de las carnes la oferta no es tan brillante aunque hay buenos pollos de corral, de esos con las uñas desgastadas de correr, patos y conejos imprescindibles para la paella y caracoles de cuatro o cinco variedades diferentes.
Y todas estas maravillas a precios asequibles que para eso estamos en un barrio popular (y no, el marisco no es barato).
Nopisto
12 comentarios
Por cierto, bonito blog el tuyo.
gracias por lo del blog
un saludo gastronomico!
Un saludo.
Por cierto las paradas de frutos secos,dulces y dietética también estan muy bien.
!!VENGA OS ESPERAMOS ENCANTADOS!!



22.08.05 09:37:58, 